02/07/2009

Andrés Ripoll, ayer en rueda de prensa, hizo balance de gestión de sus dos años de legislatura. De las  manifestaciones del Alcalde sólo se puede desprender una absoluta falta de responsabilidad y una total inoperancia para gestionar los intereses de los alteanos.

Este equipo de gobierno parece pretender no ser responsable de nada de lo que ocurre en Altea y mantiene su postura de echar balones fuera, culpando de todos los problemas a cualquiera menos a ellos mismos.

La realidad de estos dos años de gobierno socialista es que han estado permanentemente marcados por la incapacidad de este equipo de gobierno para llevar adelante los temas prioritarios para Altea. Nuestro pueblo ha pasado, en tan solo dos años, de ser un referente  internacional a estancarnos y a ocupar la cola de la comarca. Ahora, desgraciadamente, el nombre de Altea aparece manchado con noticias de desprestigio como el famoso Caso Oslo o charlas con la participación de miembros de grupos catalogados como terroristas por la UE.

Pero parece que el Alcalde, lejos de asumir los problemas que está provocando al pueblo de Altea su nula gestión, considera como “muy positivo” el balance de estos dos años. Para los únicos que estos dos años se pueden considerar positivos es para los concejales de un equipo de gobierno cuya primera decisión fue subirse desmesuradamente los sueldos. Mientras, para los alteanos, evidentemente, estos dos años han sido tremendamente negativos.

A los alteanos se nos han escapado numerosas subvenciones, hemos perdido el prestigio ganado durante años gracias al trabajo de muchos, los ciudadanos han perdido calidad de vida, se nos han subido varias veces los impuestos, la gestión económica de este Ayuntamiento es desastrosa… es más que evidente que la única conclusión posible es que estamos bastante peor que hace dos años. Pero lo que parece más preocupante es que Andrés Ripoll esté orgulloso de ello.

No se puede estar orgulloso cuando se pretende vender como los principales logros de su gestión proyectos heredados como el Consultorio Médico de Pla de Castell o como las próximas obras incluidas en los planes del Estado y del Consell, planes que todos los municipios de España disfrutan por igual y que además, para Altea, han sido una oportunidad perdida por la incapacidad y falta de interés de este equipo de gobierno. Mientras tanto, se abandonan proyectos prioritarios para Altea que han quedado en el olvido. El Frente Litoral sigue sin llevarse adelante, no se ha puesto en marcha ni una sola nueva promoción de viviendas sociales de las planteadas en la anterior legislatura y la variante sigue siendo un problema para este equipo de gobierno que no termina de aclarar su postura.

            Estamos viviendo una legislatura en la que el Alcalde y su equipo gobiernan sin consultar con nadie, sin escuchar a nadie, en la que se niega información a la oposición y en la que las irregularidades administrativas se están convirtiendo en norma. Una legislatura en la que se aumenta el endeudamiento de este Ayuntamiento de forma desmesurada manteniendo una política de aumento del gasto y de despilfarro económico, para luego pedir préstamos bancarios y aumentar reiteradamente los impuestos a los ciudadanos.

Aún en el caso de que fueran ciertas las afirmaciones de Andrés Ripoll, ya sería un triste balance. Pero lo es más conociendo la realidad de los hechos, que no hacen sino poner de manifiesto la nula gestión y la desastrosa política económica de este equipo de gobierno.

Grupo Municipal Popular

Ayuntamiento de Altea