06/04/2009

Resulta curioso, por no decir hipócrita y partidista, el intento del Alcalde al acabar el último pleno de acusar al Partido Popular de paralizar la gestión municipal por presentar alegaciones a los presupuestos municipales. Hay que decir que se trata de un derecho de cualquier ciudadano el poder presentar alegaciones a los presupuestos municipales, a lo que hay que añadir que se trata de la única herramienta de la que disponemos para poder mejorar estos presupuestos socialistas para el 2009 que consideramos antisociales, ya que el equipo de gobierno nos ha negado la posibilidad de su estudio en profundidad y además no se nos ha tenido en cuenta a la hora de elaborarlos.

Es muy llamativo que el responsable de Hacienda, Eloy Hidalgo, siempre haya defendido el retraso de su aprobación por el estudio pormenorizado que se había hecho para que fueran unos presupuestos realistas, cuando son ellos mismos los que posteriormente los incumplen. De los presupuestos para el año 2008, aprobados de forma definitiva en Julio de ese año el equipo de gobierno socialista ha modificado 81 partidas presupuestarias. Andrés Ripoll y sus concejales han hecho, en la corta vida de siete meses de su presupuesto “realista”, modificaciones por importe de 639.312,80€. De manera, que ese presupuesto que nos vendieron como ajustado a la realidad, ha necesitado movimientos de dinero de unas partidas en las que sobraba a otras en las que faltaba por más de 635 mil euros, para tapar los errores en sus previsiones.

Si el número ya es de por sí significativo, más llamativo es ver qué partidas son las que habían presupuestado mal y posteriormente han tenido que arreglar. En noviembre de 2008 (sólo 3 meses después de aprobar el presupuesto) necesitaron hacer una modificación presupuestaria para pagar las retribuciones básicas de los trabajadores de juventud, educación, 3ª edad, comercio y Palau Altea. Algo tan sencillo como saber cuánto dinero era necesario para pagar los sueldos de los trabajadores se había presupuestado mal.

El equipo de gobierno socialista, por ejemplo, presupuestó 35.000 euros de más en los pagos a la seguridad social de los funcionarios (gasto que está más que claro desde principios de año) y sin embargo, en diciembre cogieron estos 35.000 euros que habían puesto en la partida de seguridad social para pagar los Festejos (Bailes de fin de semana) de la tercera edad.

El injustificable retraso de estos presupuestos es todavía más grave al comprobar unos presupuestos irreales que se hacen mal y sin estudio alguno y que posteriormente necesitan una modificación cada mes para que sean realmente útiles, una muestra más del descontrol con el Andrés Ripoll y su equipo gestionan este Ayuntamiento.

Vanesa Romero Muñoz

Concejal Grupo Municipal Popular

Ayto. Altea