Jesús Ballester: “No todo es negativo. 2018 es el último año del actual tripartito y con ilusión y trabajo tenemos un año para crear junto a todos los alteanos una opción de gobierno distinta”

P_E9I6711 Jesús resumen 2017ara Jesús Ballester: “Desde 2015 que llegaron al gobierno, el tripartito ha ido mostrando distintas caras y una vez asentados en el poder han mostrado la verdadera y ha sido la peor. Si tuviera que resumir el 2017 lo haría en tres términos: división interna del equipo de gobierno, dar la espalda a los ciudadanos de Altea y el apoyo al independentismo catalán de Jaume Llinares”

“La división interna ha sido evidente y nos ha costado dinero de la “butxaca” a todos los alteanos y sudor y lágrimas a más de uno”, aseveró el edil popular. Fruto de esa división, escenificada por ejemplo en las continúas “guerras” entre Roque Ferrer y Anna Alvado, con Jaume Llinares mirando para otro lado, llevó al sector hostelero al límite.

Según Ballester, “Prometieron afrontar en 2017  la ordenanza de ocupación de la vía pública y después de infinitas reuniones, el resultado ha sido; una subida del 300% en las tasas por ocupación de la vía pública sumado a 3 autoliquidaciones (pagos) en un año y la ordenanza igual que hace año y medio”.

2017 un año de subida de tasas e impuestos, hay que recordar la importante subida de la tasa del agua y el impuesto del IBI.

Se le ha dado la espalda a los alteanos en las decisiones importantes. La participación ciudadana ha sido una coletilla repetida desde el 2015 por el equipo de gobierno en otro ejercicio de postureo.

La realidad es que nunca más se supo del Plan General (PGOU), y los ciudadanos tampoco. El partido del señor Llinares, Bloc-Compromís, fue el único que no votó a favor en su aprobación inicial “porque los alteanos no habían participado suficientemente en el PGOU” y con su nueva forma de hacer política, todos lo haríamos. La puntilla a esta afirmación la han dado en 2017.

El anuncio por parte del alcalde del proyecto de remodelación de la segunda fase del frente litoral es otro ejemplo.“Un proyecto de varios millones de euros, que afecta a miles de vecinos, que pretende eliminar el tráfico y todo el aparcamiento desde el puerto hasta la nueva playa, incluido el parquin  del charco y que no ha contado con la opinión ni de los vecinos, ni los comerciantes y mucho menos de la oposición.” “La realidad es que si contraponemos la importancia y dinero que supone este proyecto frente a los 75.000 euros presupuestados para 2018 en la partida de participación ciudadana para arreglar alguna calle, que es su obligación, nos damos cuenta de que nos están tomando el pelo”, apostilló el portavoz popular.

Por último, la reivindicación ideológica del alcalde, Jaume Llinares, con un baile de banderas en el pabellón de deportes y el Ayuntamiento, unido a su apoyo explícito al independentismo catalán, solicitando en redes sociales la liberalización de “Los Jordis” o el apoyo a referéndums ilegales, ha desenmascarado el objetivo real que hay detrás de este grupo liderado por el señor Llinares.

Para finalizar, Jesús Ballester comento que “En 2018 voy a volcarme en la calle por conocer la inquietud de cada alteano para crear un proyecto ilusionante, compartido y coherente con las necesidades reales de todos y realmente participativo en las decisiones importantes que nos competen a todos, lejos de radicalismos y posturas incomprensibles para la mayoría de ciudadanos”.