“En un acto que demuestra la despreocupación y el escaso valor que el alcalde, Jaume Llinares, otorga al patrimonio cultural alteano, referente de nuestro municipio y fruto de nuestra promoción turística, es el hecho de entregar a nuestro pueblo vecino toda la obra del artista , E. Schlotter”. En estos términos se ha referido el concejal Jesús Ballester, anterior presidente de la Fundación E. Schlotter, tras conocer la noticia de la cesión de toda la obra pictórica a la Fundación Frax.

Schlotter, un artista de reconocimiento internacional, eligió Altea para vivir y donó su obra a los alteanos para su disfrute. “Si hubiera elegido L’Alfàs así lo habría manifestado en vida. Esto es un autentico expolio, no solo por la pérdida de un patrimonio de más de un millón de euros en obra pictórica, si no por hacerse a espaldas de los ciudadanos de Altea, que son los auténticos perjudicados. El casco antiguo ha perdido otro atractivo cultural más.”, manifestó Jesús Ballester.

Los motivos argumentados en el convenio firmado con la Fundación Frax, por los cuales el Sr. Llinares ha regalado la obra pictórica al pueblo vecino es la falta de dinero. Según El edil popular, “Esto lo dice el alcalde a pocas semanas de firmar un acuerdo para instaurar una futura cátedra de Enric Valor en Altea con la UA, cediendo las instalaciones de Villa Gadea, que cerró tras tumbar un convenio del anterior equipo de gobierno, y a un coste económico de varios miles de euros que ha día de hoy no son capaces ni de cuantificar”.

“Lo pinten como lo pinten, la realidad es que la obra ya no está en nuestro casco antiguo, está en L’Alfàs”, ha concluido Jesús Ballester.