Suma y sigue la persecución que desde la Concejalía de Infraestructuras se está haciendo a los autónomos y pequeñas empresas de hostelería del municipio con maneras fascistas y autoritarias. La respuesta a la “reunión” que mantuvieron representantes de la Asociación de Hosteleros de Altea (Hospal) con el Alcalde de Altea, Jaume Llinares y el Concejal de Infraestructuras fue el envío, al día siguiente, de la Policía Local para imponer multas que en algunos casos han alcanzado la cantidad de 1.500 euros; “cuando todos sabemos de la vista gorda que se hace cuando se trata de bares de familiares de exconcejales de su partido que determinados días de la semana sacan las mesas y sillas que les da la gana.” Ha manifestado el Portavoz Popular.

“Tanto alardear de participación ciudadana para luego estar sometidos a la voluntad y capricho de un Concejal, mientras que el Alcalde lleva más de un año sin ejercer. ¿ Por qué no quieren someter a la decisión del Pleno la modificación de la Ordenanza de mesas y sillas que presentó el Grupo Popular en el mes de mayo?” ha señalado Pedro Barber.

El pasado mes de mayo el Grupo Popular presentó por urgencia una moción para modificar la ordenanza de mesas y para que se establezcan dos temporadas; temporada alta del 15 de junio al 15 de septiembre donde se aplicará la tarifa vigente y temporada baja, el resto del año, donde se aplicará un factor de corrección de temporada del 0,250. “No tiene sentido aplicar las mismas tarifas el mes de agosto que el mes de noviembre, en el que los bares y restaurantes preferirán no montar la terraza a tener que pagar, ya que la ocupación durante esos meses y por tanto los ingresos dan apenas para mantenerse.” Ha declarado el portavoz popular.

“Es mentira que el anterior equipo de gobierno no cumpliese la normativa y les permitiese sobrepasar los límites de las terraza como ha manifestado el Concejal de Infraestructuras. No es muy difícil de entender que si el principal problema que tenemos es el paro, los políticos debemos ser flexibles y permitir que los hosteleros aprovechen la cada vez más corta temporada alta en vez de poner palos en las ruedas. Las primeras estimaciones hablan de que estas medidas costaran cerca de 100 empleos en el municipio. Mientras que Roque Ferrer adjudica contratos por más de 50.000 euros a la familia de su padre no tiene miramientos contra los negocios ajenos.” Ha concluido Pedro Barber.