pleno

Durante el Pleno del pasado jueves, cuando se aprobaron de manera definitiva los Presupuestos para 2014, el portavoz del PSOE, Eloy Hidalgo, fue víctima de su propia estrategia. Una estrategia, dicho sea de paso, mal diseñada desde el primer momento. Hidalgo presentó una alegación, con el claro objetivo de retrasar la aprobación definitiva de las Cuentas Municipales. Pero lo que no tuvo en cuenta el portavoz socialista fueron las formas, y sobre todo la Ley, cayendo en su propia trampa, al no tramitar las alegaciones conforme marca la legislación vigente.

De hecho, el Interventor rechazó admitir la alegación presentada por Hidalgo, al señalar “falta de legitimación activa”y se amparó en la Ley Reguladora de Haciendas Locales que “no atribuye la consideración de interesados a los concejales”, destacando además que éstos tienen “otros medios para presentar enmiendas y debatir el Presupuesto, ya sea en Pleno o en Comisiones Informativas”. Asimismo, el Interventor también respaldó su decisión en una Sentencia del Tribunal Supremo, de fecha 13 de octubre de 2010.

No dándose por satisfecho con esta respuesta del Interventor, el PSOE solicitó un Informe del Secretario General del Ayuntamiento, sobre la legalidad de dichas alegaciones. Un nuevo revés para Hidalgo, ya que el Secretario coincidió con los argumentos del Interventor para rechazar la alegación del portavoz socialista.

Aún así, en la misma sesión plenaria, Hidalgo intentó ir más lejos, al acusar al equipo de gobierno de impedir el debate de dichas alegaciones. Pero, por tercera vez, le salió mal la jugada, ya que el Alcalde le concedió el doble de tiempo que le correspondía, para que pudiera detallar el contenido y el fondo de sus alegaciones.

En su turno de intervención, el portavoz socialista criticó los Presupuestos, calificándolos de “antisociales”, lo que fue tajantemente rebatido, tanto por Miguel Ortiz, como por Pedro Barber, quienes le recordaron a Hidalgo que precisamente las partidas de Servicios Sociales, Educación y Sanidad, son las únicas que se han incrementado durante los últimos dos años, a pesar de la difícil situación económica, al tratarse de las partidas más sensibles y que más afectan directamente a los alteanos. Sin olvidar la puesta en marcha durante la presente legislatura de dos Planes de Empleo y de una partida específica para las posibles víctimas de desahucios. Una gestión claramente confrontada a la de Hidalgo que, cuando estuvo al frente de la Concejalía de Hacienda, dejó de pagar las viviendas tuteladas, la Residencia Les Boqueres y el servicio municipal de Ambulancias DYA. Además de privatizar el TAPIS y el Servicio de Asistencia a Domicilio (SAD), y de no hacer nada por las víctimas de desahucios.

La alegación del PSOE también hacía referencia a su oposición al traslado de la Policía Local, desde Villa Gadea, al casco urbano. Iniciativa defendida por el equipo de gobierno para que la Policía pueda prestar su servicio de manera más cercana al ciudadano.

En definitiva, los Presupuestos Municipales para 2014, que recogen un superávit de 250.000 euros, fueron aprobados con los votos a favor del Partido Popular y Cipal, y los votos en contra del PSOE y de Compromís. La puntilla a la estrategia del portavoz socialista la puso Ortiz, al afirmar que “no es de extrañar que no hayas sabido presentar la alegación, porque ni siquiera estás acostumbrado a hacer un Presupuesto”, en clara referencia a que durante la pasada legislatura, Hidalgo, como concejal de Hacienda, sólo fue capaz de aprobar dos Presupuestos (2008 y 2009), con nefastas consecuencias para las arcas municipales.