En el marco del Programa de Reactivación del Patrimonio Municipal, puesto en marcha desde el equipo de gobierno para este año 2013, el Alcalde de Altea, Miguel Ortiz, convocó el pasado jueves una reunión con los representantes de las asociaciones alteanas que han organizado actividades en Palau Altea durante los años 2011 y 2012. El objetivo de dicha reunión consistió en explicar cuál es la situación actual de Palau Altea, para conocer la opinión de los representantes de las distintas asociaciones alteanas y poder poner en valor el Palau, sacándole el mayor rendimiento posible, con el menor coste.

La reunión contó con la presencia de los responsables de las siguientes entidades: Albalateatre, Pla i Revés, Asociación de Moros y Cristianos Sant Blai, Sociedad Filarmónica Alteanense, Caixaltea, AMPA del Conservatorio, Comisión del Cristo 2013, Rotary Club y Amigos de la Música de la Marina Baixa. También estuvieron presentes la concejala de Cultura, Marga Riera, y el concejal de Presidencia, Jesús Ballester.

Según explicó Miguel Ortiz, Palau Altea tiene un coste fijo, entre mantenimiento y personal, de 550.000 euros; mientras que en 2012 fue utilizado 54 días por las distintas asociaciones alteanas y en 2011 durante 41 días. A los que hay que añadir otros 20 días de programación municipal, con 50.000 euros que dedica el Presupuesto del Ayuntamiento a programar actividades en Palau. “Por lo tanto, es un coste altísimo para estar más de 300 días al año sin utilizar”, señaló Ortiz.

En este sentido, el Alcalde de Altea aseguró que “ante esta situación, el objetivo que tenemos desde el equipo de gobierno es triple: por una parte, mantener las actividades organizadas por las asociaciones alteanas, y por supuesto gratuitamente; el segundo objetivo es ceder el auditorio a empresas especializadas para que lo utilicen, organizando una buena programación que poder ofrecer a los alteanos y que consiga volver a situar a Palau Altea en un referente cultural de la Comunidad Valenciana, una referencia que ha desaparecido en los últimos años; y, en tercer lugar, reducir el coste que supone el Palau al Ayuntamiento, para poder destinar parte de ese Presupuesto a otros servicios más necesarios en estos tiempos de crisis”.

Al término de la reunión, y de acuerdo con la mayoría de los representantes de las asociaciones alteanas, se llegó a la conclusión de iniciar la redacción de un pliego de condiciones, que recoja las necesidades de utilización, tanto de espacios como de fechas para las entidades alteanas y, al mismo tiempo, intentar elaborar unas condiciones atractivas para las posibles empresas interesadas en programar actividades en Palau Altea, a cambio de asumir parte de los costes fijos y por supuesto los costes íntegros de la programación.

Fuente: AlteaDiario