El Alcalde y su Concejal de Infraestructuras mantienen su empeño en eliminar el tradicional canto rodado y cubrir las calles del Casco Antiguo con placas de hormigón impreso en contra del acuerdo adoptado en el Pleno de la semana pasada.

      El Jueves de la semana pasada se alertaba en la sesión plenaria celebrada por el Ayuntamiento de Altea de las obras que el equipo de gobierno había comenzado para eliminar el tradicional canto rodado en las calles de nuestro Casco Antiguo.

           

Fueron aprobadas, a pesar del voto en contra de los concejales socialistas del equipo de gobierno, dos mociones presentadas por PP y CIPAL cuyos acuerdos iban encaminados a proteger el original empedrado que caracteriza nuestro casco antiguo.

 

Dando una muestra más de la falta de respeto a las más mínimas normas democráticas y saltándose a la torera aquellos acuerdos del Pleno, Andrés Ripoll continúa 5 días después con las obras, desoyendo la alarma social provocada por este gravísimo atentado contra una de nuestras principales señas de identidad.

 

La vergonzosa actuación del alcalde socialista que pretende acabar la legislatura como la empezó, sin escuchar a nadie ni hacer caso a nadie, va  a provocar en esta ocasión daños irreparables para nuestra imagen turística y nuestra peculiar personalidad como municipio.

 

            Andrés Ripoll y el concejal de Infraestructuras,  Santiago Ronda, ya ofrecieron en aquella sesión un bochornoso espectáculo pretendiendo justificar su decisión ofreciendo excusas de todo tipo y defendiendo en todo momento la implantación de las placas de hormigón impreso por considerarlo adecuado y ”bonito”.

 

            Al parecer, los acuerdos adoptados por mayoría en el Pleno no importan demasiado al Alcalde y su concejal, que se mantienen en el empeño de llevar a adelante iniciativas sin sentido y claramente irresponsables sólo movidos por el capricho personal.

 

Desde el Partido Popular volvemos a exigir a Andrés Ripoll que acepte y cumpla con los acuerdos plenarios adoptados por mayoría y que escuche a sus vecinos, aunque éstos vayan en contra de su opinión, por el bien de Altea y de los alteanos.

 

PPALTEA