El Alcalde de Altea, Andrés Ripoll, ha modificado, sin ninguna explicación, el pliego de condiciones para la concesión administrativa de Recogida de Basura y Limpieza Viaria, aprobado en el Pleno del pasado 28 de octubre, y ha eliminado, mediante anuncio, una carga de 800.000 euros anuales del contrato para que las empresas puedan optar a la licitación. Ahora, mediante dicho anuncio, se indica que el tratamiento y eliminación de residuos orgánicos no forma parte del coste del contrato.

Estos hechos los ha sacado a la luz pública el Partido Popular, que ha criticado que “una vez más, Andrés Ripoll, que tiene por costumbre tomar las decisiones que le plazcan sin preocuparle el interés general de los ciudadanos, va a intentar hacer una nueva chapuza”. El concejal popular Domingo Berenguer ha recordado que el pasado 28 de octubre el Pleno del Ayuntamiento aprobó el pliego de condiciones para la concesión administrativa de Recogida de Basura y Limpieza viaria. En aquella sesión, el Partido Popular votó en contra alegando, entre otras cuestiones, la inviabilidad del mencionado Pliego y aludiendo el escaso interés del equipo de gobierno en solucionar un servicio de estas características. No obstante, con el apoyo de los demás grupos de la oposición, el punto salió adelante.

Berenguer ha declarado que “esta aprobación, que fue publicada en el BOP del 12 de noviembre, y que debería haber seguido su curso normal de presentación de ofertas con un plazo de veinte días naturales desde su publicación, se ha visto ahora adulterada con una resolución del Alcalde, mediante anuncio publicado en la Página Web del Ayuntamiento, de fecha 19 de noviembre, en el que indica que el tratamiento y eliminación de residuos orgánicos no forma parte del coste del contrato”.

Berenguer: “Ésta es una muestra más de las formas dictatoriales de Andrés Ripoll y su equipo de gobierno, incumpliendo sistemáticamente el procedimiento administrativo”

En opinión del edil popular, “todo esto, no sólo da la razón al Partido Popular sobre la inviabilidad del contrato, sino que además vuelve a poner de manifiesto las formas dictatoriales de Andrés Ripoll y su equipo, incumpliendo sistemáticamente el procedimiento administrativo”. “Algo que, sin duda, traerá sus consecuencias y que ahora mismo nos plantea una serie de dudas muy relevantes sobre cómo es posible que un acuerdo plenario se modifique con una decisión personal del alcalde, o si es que podría existir presión de alguna empresa para que acepte el equipo de gobierno esta modificación, a pesar de que no estaban de acuerdo con el Partido Popular”, ha añadido Berenguer.

El PP denuncia el “oscurantismo” que ha marcado todo este proceso desde su inicio, a través de prácticas, como el intento de excluir a los demás grupos municipales de la Mesa de Contratación

Asimismo, el concejal popular ha hecho hincapié en que “esta serie de dudas no hacen sino ahondar en el oscurantismo ya demostrado en este proceso desde su inicio, a través de prácticas como el intento de excluir a los demás grupos municipales de la Mesa de Contratación, o denegar la solicitud del Partido Popular de estudiar un mes más las necesidades del servicio para confeccionar un Pliego adecuado a la realidad actual, pero su motivación debería ser otra distinta, como en poco tiempo hemos podido comprobar”. B.V. ALTEADIARIO 24/11/2010